Un cuadro de Degas ofrecido a la venta en Internet resultó ser falso y otro de Klimt también. En cambio, resultaron ser de una autenticidad absoluta una gran cantidad de objetos arqueológicos y fósiles sudamericanos, así como 7.000 monedas, que también se habían puesto en venta en la Red. Todos esos bienes culturales eran objeto de tráficos ilícitos y han sido decomisados. Estos ejemplos, extraídos de una encuesta realizada por Interpol en 56 países, muestran el auge que ha cobrado el tráfico ilícito de bienes culturales por conducto de Internet.